febrero 19, 2026

Participamos en la inauguración del ciclo «Cien Científicas: Inteligencia artificial, ética y diálogo humano» del Instituto Cervantes

RAICEX refuerza su colaboración con el Instituto Cervantes y la AECID en la inauguración del ciclo "Cien Científicas Inteligencia artificial, ética y diálogo humano", un encuentro que refuerza la colaboración de RAICEX con el Instituto Cervantes y la AECID.
Por Almudena Muñoz Gallego  

RAICEX, la Red de Científicos e Investigadores Españoles en el Exterior, participó el pasado 28 de enero en Madrid en el acto inaugural del ciclo “Cien científicas” del Instituto Cervantes, un proyecto internacional que busca dar voz a las mujeres científicas en los centros Cervantes de todo el mundo.

La red estuvo representada por su secretaria general, Almudena Muñoz Gallego, en este primer encuentro del ciclo, organizado por el Instituto Cervantes en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). La participación de RAICEX se enmarca en una relación de colaboración consolidada desde hace años con ambas instituciones, que actualmente se encuentra en fase de refuerzo y ampliación de proyectos comunes.

El encuentro, celebrado bajo el título “Máquinas que aprenden, sociedades que deciden: inteligencia artificial y desafíos éticos”, abrió un espacio de reflexión interdisciplinar sobre el impacto social, cultural y político de la inteligencia artificial.

La apertura corrió a cargo de Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, quien subrayó la necesidad de “programar conversaciones entre personas para entender el presente” y defendió la importancia de pensar desde la ciencia sin reducciones.

Por su parte, Santiago Herrero, director de Relaciones Culturales y Científicas de la AECID, puso el foco en la urgencia de facilitar el acceso de las niñas y jóvenes —especialmente aquellas con menos oportunidades— a la ciencia y al conocimiento.

La mesa estuvo integrada por la ingeniera Nuria Oliver y la filósofa Adela Cortina, y fue moderada por la lingüista Estrella Montolio. Durante su intervención, Nuria Oliver explicó las diferencias entre la escuela clásica y la escuela conexionista en inteligencia artificial y alertó sobre un proceso ya en marcha: la automatización de tareas cognitivas, culturales y de interpretación.

“Estamos delegando decisiones en sistemas de IA, y eso nos convierte en una sociedad vulnerable”, señaló, planteando además la necesidad de modelos que incorporen la duda y el pensamiento crítico.

Desde la filosofía, Adela Cortina reivindicó el papel central de las humanidades y la necesidad de que ciencia y ética avancen juntas. Recordó que “lo que permanece lo fundan los poetas” y subrayó que “conectarse no es lo mismo que comunicarse”.

Para Cortina, las máquinas no deciden ni comprenden: “La inteligencia artificial es un instrumento poderosísimo, pero no deja de ser una herramienta que depende de los seres humanos”. En este sentido, defendió el papel insustituible del profesorado como generador de diálogo y reflexión y explicó los fundamentos de la ética dialógica, basada en la toma de decisiones a través del entendimiento.

“Cuando dejemos las decisiones en manos de los algoritmos, nos habremos deshumanizado”, concluyó.

El diálogo entre ambas ponentes abordó también el liderazgo de la investigación en inteligencia artificial, concentrado hoy en grandes laboratorios privados cuyo modelo se basa en la monetización de nuestro tiempo y atención. Nuria Oliver advirtió que “tener hoy un móvil que no genere ciclos de adicción es casi una utopía” y comparó a muchos sistemas de IA con “vendedores sin escrúpulos”, diseñados para extraer información humana.

El encuentro concluyó con dos recomendaciones claras para la ciudadanía: pasar más tiempo lejos del móvil y evitar comportamientos tecnológicos mecánicos, en palabras de Nuria Oliver, y ejercitar la resistencia y la voluntad, como defendió Adela Cortina.

La presencia de RAICEX en este acto refuerza su compromiso con el diálogo entre ciencia, ética y sociedad, así como su voluntad de seguir fortaleciendo la colaboración con el Instituto Cervantes y la AECID en iniciativas de divulgación científica, cooperación y proyección internacional de la ciencia española.